Llegando al final de este curso, a unos pocos días de entregar la memoria de las prácticas (periodo corto e intenso que he disfrutado muchísimo), me dispongo a publicar dos tareas que sirven como punto y seguido en este blog que inicié hace ya cinco meses. Digo punto y seguido porque que este blog siga vivo como también lo hará mi proceso de formación, que no ha hecho más que comenzar.
TAREA 2
¿Qué actividad del curso presencial le ha sorprendido en la medida en que ha modificado sus creencias sobre el aprendizaje y la enseñanza de una lengua? ¿Por qué?
La actividad que más me sorprendió, además de que me llenó de admiración hacia la profesora Pilar Melero, fue la clase cero de alemán que nos impartió para ejemplificar como debemos llevar a cabo la primera clase de unos alumnos que se enfrentan "de nuevas" al idioma.
Me gustó muchísimo la manera en que creó un clima que nos invitaba a acercarnos al idioma, el modo en que nos hizo darnos cuenta de que conocíamos palabras en alemán, todo lo que aprendimos creando una situación de comunicación entre nosotros (sin traducir casi en ningún momento)...
Esta actividad modificó mis creencias acerca de cómo se ha de empezar a enseñar un idioma, la manera de atacarlo.
Para mí, la clase cero era el aprendizaje de palabras básicas escritas en la pizarra y traducidas, creencia que he transformado gracias a Pilar.
¿Qué actividad del curso presencial no se atrevería todavía a llevar al aula? ¿Por qué?
Esta claro que aún no me siento preparada para realizar muchas de las actividades propuestas en clase, ya que requieren de mucha experiencia, herramientas, recursos y control de las dinámicas por parte del profesor.
Por ejemplo, me da pánico realizar actividades que puedan dar lugar a que la clase se descontrole... Pienso que este miedo lo tenemos todos los novatos, y sentimos la necesidad de realizar actividades con pautas muy marcadas porque nos da sensación de control. ¡Espero superar este miedo porque las actividades abiertas son al final las más enriquecedoras!
¿Qué actividad del curso presencial quiere llevar a clase en cuanto tenga oportunidad? ¿Por qué?
Me cuesta quedarme con una actividad, así que voy a quedarme con dos. "La estrella" que propuso Pepa Alarcón y "El ovillo" de Adolfo Sánchez.
Las actividades que he escogido son para llevar a cabo en la primera clase con un grupo, momento que a mí tanto me preocupaba. Pienso que llevar a cabo una buena primera clase es muy importante, ya que es una ocasión para conseguir que los alumnos enfrenten el aprendizaje del curso con buena actitud y también para ir creando un clima agradable dentro del grupo.
En "La estrella", el profesor o profesora pinta un estrella de seis puntas y en cada una de ellas anota una palabra que corresponda con algo de su vida, algo que ayude a conocerla mejor. Los alumnos, por medio de preguntas, deberán adivinar a qué corresponden las palabras que ha escrito el profesor/a en la pizarra.
Ejemplo: Madrid (lugar donde nací), rojo (color de mi coche), Ana (mi mejor amiga), etc...
En "El ovillo", el profesor tiene un ovillo de lana que se tiene que ir pasando por todos los alumnos. La dinámica consiste en sujetar el ovillo mientras se dice el nombre y algo de uno mismo, para después lanzarselo a cualquiera de los compañeros colocados en círculo para que hagan lo mismo. Se irá creando una red de lana entre todos.
TAREA 3
Reflexión
Punto de llegada
Ahora, habiendo cerrado este periodo que ha sido mi formación inicial como profesora de ELE en el instituto Cervantes, puedo decir que he dado un pasito en mi proceso total de formación (que probablemente no acabe nunca) y me siento muy orgullosa. He aprendido muchísimo, de mis compañeros y también de mis profesores, así como de las prácticas que he realizado. Para mí, ha sido un periodo genial que me ha enriquecido mucho, no solo en el ámbito profesional sino también en el personal, ya que me ha hecho madurar y evolucionar.
Este curso ha sido mi primera experiencia en el aprendizaje en linea. Personalmente, opino que mi participación online con mis compañeros y profesores podría haber sido mayor. Para mí ha sido muy dificil habituarme a esta forma de trabajar y compaginar ésta con mis obligaciones en el trabajo y la universidad. Sin embargo, creo he experimentado un progreso y mis aportaciones han ido mejorando en cantidad y calidad.
A pesar de las dificultades, mi valoración es positiva y siento que no podía haber tenido un inicio mejor que este para, en el futuro, poder llegar a ser una buena profesional.
Punto de continuidad
Acabado el curso y a dos semanas de marcharme a Nueva Zelanda a iniciar una nueva etapa, tengo la sensación de tener mucho que aprender en todos los aspectos de mi vida, pero también de que tengo la capacidad para hacerlo.
Como profesora en formación, tengo ahora mismo la curiosa sensación de "no saber nada". Con esto me refiero a que antes de realizar el curso no era tan consciente de todo lo que me faltaba por aprender. Por esto, tengo muy claro que mi formación tiene que continuar a lo largo de mi vida. Hay muchos aspectos a mejorar en mi competencia docente: en la comunicación con los alumnos, en el uso de las TIC, en el dominio de estrategias para enseñar la gramática y la pronuncación...
Sinceramente, no se exactamente dónde acabaré... No sé si seré profesora de Primaria, de ELE, o me quedaré para siempre recogiendo kiwis, pero lo que sí se me ha inculcado en el curso es la inquietud de aprender, académica y formalmente y también de las personas que me voy encontrando (alumnos, profesores, compañeros...).